Por Ernesto Panamá
El imperio norteamericano se imponía en el mundo por su poderío militar, comercial y económico, pero pierde la capacidad militar y la comercial debido a las aventuras militares y la decisión de sus corporaciones, de invertir en China por su “mano de obra barata y estabilidad laboral”, convirtiendo a su rival en potencia comercial.
Los gobiernos de Estados Unidos se han dedicado a enriquecer a su elite y empobrecer a su nación, y como resultado la deuda crece y su infraestructura se vuelve obsoleta. Únicamente le resta su poder económico y este lo ejerce a través del dólar con él que somete a gobiernos y naciones a seguir sus dictados.