Algunos de los llamados empresarios continúan pensando que ellos son los sabios, los maestros y creen que es su obligación decidir el destino de los salvadoreños.
¿Les hace tanto daño la democracia?
La historia muestra que quienes han usurpado puestos de liderazgo siempre anteponen sus intereses a los que sudan y “los hacen ricos”. Ellos no son nada sin los que consumen sus productos y sus trabajadores. Esta historia no es nueva, en tiempo de los militares ellos manejaban los gobiernos, decidían quienes serían los ministros y diputados del presidente de turno y por supuesto financiaban al PCN.