Ayer fuimos gobernados por militares que sirvieron a la clase oligárquica del país. Sembraron sus tierras, antes expropiadas a nuestra raza originaria. Posterior a la revolución cubana la injerencia extranjera los designa para gobernar, pero permaneciendo sometidos a la oligarquía, la que sin dar la cara financia el sistema político partidario con el que fraudulentamente ganan elecciones, ocultan sus crímenes, aprueba leyes que les favorecen y designan el sistema de elección del aparato judicial, de manera que les brinde impunidad para contrabandear, evadir impuestos, y además garantiza el saqueo del erario sin consecuencias legales.